Tasas5 min de lectura

Tipo de cambio fijo o flotante en cripto: cuál elegir

Equipo NoxSwap

Con un tipo de cambio fijo, la cantidad que vas a recibir queda bloqueada antes de que envíes; con uno flotante, la cantidad final depende de cómo se mueva el mercado hasta que se ejecuta el swap. Esa es toda la diferencia, y pesa más de lo que parece cuando una confirmación de Bitcoin tarda media hora. Aquí ves cómo funciona cada modelo, un ejemplo con números, cuándo tiene sentido cada uno y qué pasa si envías otra cantidad o llegas tarde.

Tipo fijo: una promesa con plazo

Al pedir una cotización con tipo fijo, el servicio calcula cuánto recibirás por una cantidad exacta y bloquea esa cifra durante un tiempo limitado. Si tu depósito llega dentro de ese plazo y por la cantidad indicada, recibes exactamente lo prometido, aunque el precio se hunda o se dispare mientras se confirma la transacción.

El riesgo de que el mercado se mueva entre la cotización y la ejecución lo asume el proveedor, no tú. Por eso las cotizaciones fijas suelen llevar un margen algo más amplio que una estimación flotante: pagas una pequeña prima a cambio de certeza.

Tipo flotante: una estimación

Con un tipo flotante, la cifra de la pantalla es orientativa. El swap se ejecuta al tipo de mercado del momento en que tu depósito se confirma y se procesa, que puede ser veinte minutos o una hora después. Si el mercado se mueve a tu favor, recibes algo más; si va en contra, recibes menos, y no hay un límite pactado de antemano.

Hay servicios que añaden una tolerancia: si el precio se mueve más de cierto porcentaje, reembolsan o te piden que confirmes. Aun así, el número final no lo conoces hasta que ya has enviado, y para entonces no hay vuelta atrás.

Un ejemplo con números

Imagina que quieres cambiar 0,05 BTC por ETH y la pantalla te muestra 1,52 ETH. Envías, y tu transacción de Bitcoin tarda 40 minutos en confirmarse porque la red está cargada. En ese tiempo, el ETH se encarece un 3 % frente al BTC. Las cifras son inventadas para el ejemplo, pero un movimiento así en menos de una hora no tiene nada de raro en cripto.

Con tipo flotante, recibirías alrededor de 1,47 ETH, unos 0,04 ETH menos de lo que viste. Con tipo fijo recibes 1,52 ETH, porque la cotización quedó bloqueada antes del movimiento. Si el mercado hubiera ido en la otra dirección, el flotante te habría dado algo más y el fijo, lo mismo de siempre. El tipo fijo no promete el mejor resultado posible; promete un resultado conocido.

Por qué importa tanto el tiempo de confirmación

El riesgo del tipo flotante crece con el tiempo que pasa entre la cotización y la ejecución. Con Solana o TRON, el depósito se confirma en segundos y el mercado apenas tiene margen para moverse. Con Bitcoin, una o dos confirmaciones suponen normalmente entre 10 y 30 minutos, y bastante más si la red va cargada y enviaste con una comisión baja. Con Monero son unos 20 minutos. Cuanto más lenta es la red de origen, más sentido tiene bloquear el tipo antes de enviar.

Cuándo tiene sentido cada uno

El tipo fijo es la opción lógica cuando necesitas que llegue una cantidad concreta: pagar a alguien, completar un saldo exacto, mover fondos entre tus wallets sin sorpresas o cambiar en días de mucha volatilidad. También cuando la moneda que envías tarda en confirmar, como Bitcoin, porque cuanto más larga es la espera, más margen tiene el mercado para moverse.

El flotante puede encajar con quien hace operaciones pequeñas y frecuentes en mercados tranquilos y acepta que unas veces saldrá ganando y otras perdiendo frente a la estimación. Para la mayoría de la gente, que cambia de vez en cuando y quiere saber qué va a recibir, la certeza vale más que un posible céntimo extra. Ninguno de los dos modelos te dice nada sobre si es buen momento para cambiar; solo cambia quién asume el riesgo mientras esperas.

La letra pequeña de las cotizaciones

Que una cotización flotante parezca mejor en pantalla no significa que lo sea. Muchas estimaciones flotantes se muestran con el tipo de mercado del instante, sin colchón, mientras que una cotización fija ya incorpora el coste de asumir el riesgo. Para comparar con justicia, fíjate en lo que realmente llegó en swaps anteriores, no en lo que se prometió, y desconfía de las cifras que no aclaran si incluyen las comisiones de red. Cuando el tipo es fijo y las comisiones van dentro, lo prometido y lo recibido coinciden, y comparar se vuelve mucho más fácil.

Qué pasa si envías otra cantidad o llegas tarde

Una cotización fija vale para una cantidad exacta dentro de una ventana concreta. Si envías más o menos, por ejemplo porque tu exchange descontó su comisión de retiro, o si el depósito llega cuando la ventana ya se ha cerrado, la promesa original deja de aplicarse. En ese caso, el socio que ejecuta el swap recalcula al tipo de mercado del momento o reembolsa el depósito, y la página de la orden te dice cuál de las dos cosas ha ocurrido.

Si el depósito queda por debajo del mínimo del par, el swap no puede completarse. Por eso conviene revisar la cantidad que realmente sale de tu wallet o de tu exchange antes de confirmar, e indicar siempre una dirección de reembolso propia.

Cómo funciona en NoxSwap

NoxSwap trabaja solo con tipo fijo. Ves un único número, la cantidad que llega a tu wallet, con la comisión de intercambio y la comisión de red del pago ya incluidas y nada añadido después. Mientras miras la cotización, una cuenta atrás indica cuánto tiempo sigue bloqueada; al crear la orden, su página te marca la ventana para enviar el depósito, normalmente unos 10 minutos.

Si la cuenta atrás termina antes de que envíes, no pasa nada: pides una cotización nueva al precio actual. Si ya creaste la orden y no llega ningún depósito a tiempo, la orden expira y no se toma ningún fondo. Así, lo único que queda en tus manos es enviar la cantidad exacta a tiempo.

Si vas a cambiar una cantidad muy grande, escribe antes a soporte a info@noxswap.io y te diremos cómo hacerlo mejor.

¿Listo para cambiar?

Tipo fijo garantizado, todas las comisiones incluidas, pago desde una dirección nueva.

Iniciar swap

Enlaces útiles

Sigue leyendo